Zonas Arqueologicas de Guerrero

Views: 3895
Zonas Arqueologicas del Estado de Guerrero
La Bruja
La Bruja

La Bruja

Fotografía: Cuauhtémoc Reyes Álvarez.
En la bahía de Puerto Marqués existen tres petrograbados de grandes dimensiones y para poder observarlos el acceso es solamente por mar; uno de ellos es el llamado “la bruja”, que representa un sacerdote o una divinidad. En este lugar se descubrió la cerámica más temprana de Mesoamérica, llamada Pox, con 5,200 años de antigüedad. Así, en Acapulco se marca la transición de un largo periodo de nomadismo con tecnología de piedra, a la sedentarización del hombre de forma permanente y la fabricación de la cerámica, jugando un papel preponderante la subsistencia con productos marinos en aldeas cuyos restos con llamados concheros.

Xihuacan
Xihuacan

Xihuacan

Sitio Arqueológico en el Municipio de Petatlán. Fue el mayor centro de poder y comercio de la Costa Grande entre los siglos VII y XIV, controlando el corredor costero y diversos productos como la sal y la cerámica decorada. Su importancia se refleja en la magnitud y cantidad de mano de obra requerida para la construcción del centro ceremonial, observable en esta fotografía tomada con un dron. Para tener una idea se puede mencionar que para levantar el nivel del área de inundación, fue necesario hacer -con miles de adobes- una plataforma de 30 hectáreas y 5 metros de alto, dejando huellas en el relieve del lugar donde extrajeron la tierra, lo que formó lagunas artificiales.

Juego de Pelota de Xihuacan
Juego de Pelota de Xihuacan

Juego de Pelota de Xihuacan
Fotografía: Rodolfo Lobato Rodríguez.El juego de pelota era un importante ritual que se realizaba en canchas con paramentos laterales que permitían el rebote de las pelotas de hule que se usaban. Cargado de significados cosmogónicos y religiosos, la pelota simbolizaba al astro solar, movido por las fuerzas antagónicas que conforman el universo fuego-agua, luz-oscuridad, calor-frío, representadas por los jugadores, que tenían como objetivo insertar la pelota en un aro. En esta cancha estaban colocados los aros en forma vertical sobre el piso, denotando la fuerte presencia teotihuacana que existió durante el origen de este lugar y que actualmente pueden observarse en el Museo de sitio de Xihuacan.

Montículo B de Xihuacan
Montículo B de Xihuacan

Montículo B de Xihuacan
Este sitio arqueológico tiene una larga secuencia de ocupación, desde tiempos olmecas hasta los aztecas, pero su apogeo fue entre los siglos VII y XIV, al cual corresponde la construcción del área ceremonial, donde se ubica el Montículo B, edificado con núcleos de adobe y forrado con corazas de barro cocido, constituyendo una característica constructiva única en la Costa del Pacífico. En la parte superior se observan restos de cuartos donde vivían los sacerdotes, así como los basamentos de pequeños templos con muros rematados con piedra bola. Para su visita pública, fue necesario acondicionar escalinatas y andadores para evitar dañar los vestigios.

 

Canal Monolítico de Teopantecuanitlán
Canal Monolítico de Teopantecuanitlán

Canal Monolítico de Teopantecuanitlán
Fotografía: José Luis López Suárez.
La presencia de canales colosales construidos con grandes piedras monolíticas es una de las características de los asentamientos olmecas en toda Mesoamérica. Se han tratado de explicar desde el punto de vista religioso, con propuestas que relacionan el tamaño suprahumano de esas construcciones con las divinidades. Otras hipótesis resaltan lo avanzado del conocimiento hidráulico de los olmecas y la necesidad del manejo de grandes flujos de agua en extensos sistemas de irrigación.

Patio de los Jaguares de Teopantecuanitlán
Patio de los Jaguares de Teopantecuanitlán

Patio de los Jaguares de Teopantecuanitlán
Fotografía: Héctor Torres Calderón.
Este recinto de muros de piedra careada enmarcan la representación de un juego de pelota formado con dos pequeñas estructuras. De los muros circundantes sobresalen las cuatro esculturas de jaguares divinos posicionados para marcar las líneas de los equinoccios, reflejando sus sombras en el patio. El juego de pelota servía como una maqueta donde los sacerdotes y observadores de los cielos, estudiaban el comportamiento del Sol en el horizonte; se descubrió que el recinto fue reconstruido, variando ligeramente su trazo para ajustarlo a las observaciones solares. Al parecer, en este lugar fueron desarrollados y afinados cálculos astronómicos hace 3000 años.

Ofrenda a jaguares
Ofrenda a jaguares

Ofrenda a jaguares
Fotografía: Guadalupe Martínez Donjuán.
En el año de 1983 fue descubierta la Zona Arqueológica de Teopantecuanitlán tras detener un extenso saqueo que estaba destruyendo el sitio. Este acontecimiento marcó un cambio en el conocimiento arqueológico de los olmecas en el país, además de que causó fuerte impresión a la población circundante, en especial a los que todavía conservan rasgos culturales de origen prehispánico, reconociendo a las deidades agrícolas en los monolitos hallados. Estas esculturas son representaciones de jaguares divinos ataviados como jugadores de pelota, destacando sus características y rasgos olmecas en ojos, boca y símbolos agrícolas.

El Palacio
El Palacio

El Palacio
Fotografía: Héctor Montaño.
La Zona Arqueológica de Tehuacalco, forma parte de un conjunto de sitios monumentales que se encuentran en las serranías de la Región Centro y Costa Chica y se caracterizan por el tipo de arquitectura que acondiciona pequeñas lomas con grandes bloques de granito, el uso de calzadas, extensos basamentos donde se ubicaban las unidades palaciegas y amplias plazas. Sus estructuras reflejan la forma de los cerros periféricos, derivado de un marcado culto a las deidades acuáticas, como puede observarse en la similitud que guarda El Palacio de Tehuacalco con el Cerro de La Compuerta, al fondo. Este cerro es el marcador del equinoccio y la salida del Sol, lo que da origen a las líneas visuales con las que fueron trazadas las edificaciones del centro ceremonial.

Juego de Pelota de Tehuacalco
Juego de Pelota de Tehuacalco

Juego de Pelota de Tehuacalco
Fotografía: Miguel Pérez Negrete.
Una de las últimas estructuras construidas durante el apogeo de Tehuacalco, posiblemente hacia el siglo XI, fue el Juego de Pelota. Esta cancha tiene la particularidad de sumarse al culto de las deidades acuáticas y al simbolismo solar propio de estas unidades rituales. El eje principal del Juego de Pelota está alineado con el templo del dios de la lluvia o La Encinera, que se observa al fondo de la fotografía; sus paramentos poseen piedras grabadas con símbolos de agua, fertilidad y deidades acuáticas. Durante su excavación fue recuperada una ofrenda de hachas de piedra verde vinculadas con la agricultura, con la que se consagró el edificio al agua. En ese entonces Tehuacalco se hallaba bajo influencia tolteca y fue varios siglos después, ya en decadencia, que este lugar pasa a formar parte del territorio de los Yopes.

Conjunto Solar
Conjunto Solar

Conjunto Solar
Fotografía: Miguel Pérez Negrete.
En torno a la gran plaza de Tehuacalco, existen múltiples espacios con diferentes connotaciones rituales, siendo el Conjunto Solar uno de ellos. Desde ese punto se realizaba el culto al tránsito solar, registrando el movimiento de los astros utilizando las estelas lisas como puntos fijos para la observación del horizonte. De hecho, su vínculo solar se observa en que las estructuras de La Anona, que se ve en la fotografía y el Templo Rojo, son los únicos que fueron consagrados al fuego en todo el conjunto arquitectónico. Además, se puede observar la profusa vegetación que tiene el sitio, ya que al haberse integrado los trabajos arqueológicos a la riqueza vegetal, se fomenta la conservación del entorno natural.

Personaje Olmeca
Personaje Olmeca

Personaje olmeca
Fotografía: Martha Cabrera.
A 2 kilómetros al interior de la gruta de Juxtlahuaca, existen tres pinturas rupestres de la cultura olmeca. Una de ellas es este personaje de pie en colores negro, naranja y amarillo que sujeta con un lazo a la representación de un cautivo. Muestra la importancia que tenían las cuevas en la cosmovisión olmeca, las cuales eran consideradas el útero de la tierra, el acceso al inframundo, el lugar donde yacían los jaguares y los espacios adecuados para legitimar a sus gobernantes, hecho que sobreviviría al final de la época prehispánica.

 

 

Jaguar Olmeca
Jaguar Olmeca

Jaguar olmeca
Fotografía: Martha Cabrera.
En la época olmeca, es decir, hace 3000 años, el jaguar era considerado una deidad terrestre asociada al inframundo, a las cuevas y a la fertilidad. Desde entonces, ocupa un papel protagónico en rituales agrícolas siendo el estado de Guerrero donde este felino ha conservado sus atributos simbólicos hasta nuestros días y que se manifiestan en rituales de los pueblos indígenas, festividades, danzas y en eventos como la tigrada.

 

Piedra de la Mona
Piedra de la Mona

Piedra de la Mona
Fotografía: Miguel Pérez Negrete.
En el cerro del Veladero de Acapulco, se localiza la zona arqueológica de Palma Sola donde se pueden observar 18 bloques de granito en los que fueron realizados petrograbados con diferentes temáticas como la representación de un mapa, figuras unidas por líneas, dioses, sacerdotes, animales, cuentas para el cálculo del calendario, astros y seres míticos. La imagen corresponde al Elemento 1, el cual está en la cueva de la parte superior del sitio, y plasma un mito de creación con la primera pareja de humanos, situados a la izquierda, asociados a un ser mítico de múltiples ojos; esta idea se refuerza al considerar que en las creencias de los pueblos prehispánicos, las cuevas fueron el lugar de donde emergieron algunas tribus y clanes.

Elemento 2 Palma Sola
Elemento 2 Palma Sola

Elemento 2 en Palma Sola
Fotografía: Miguel Pérez Negrete.
Se ha considerado que la antigüedad de los petrograbados de Palma Sola, es de 2000 años y poseen un estilo característico mediante formas esquemáticas y sencillas para delinear la figura humana y la representación de objetos, con caras cuadradas, ovaladas y circulares, ojos simulados con puntos y cuerpos sintéticos, todos realizados por desgaste de la dura superficie del granito. Los paneles rupestres poseen escenas que van mas allá de figuras estáticas, incluyendo elementos que refieren a conceptos abstractos, como líneas que unen a las caras, interpretado como vínculos de parentesco, como el caso que se ve en esta foto.

Pirámide de Huamuxtitlán
Pirámide de Huamuxtitlán

Pirámide de Huamuxtitlán
Fotografía: Héctor Torres Calderón.
Este lugar fue ocupado por grupos tlapanecos- mixtecos que fueron conquistados por los ejércitos de la Triple Alianza México-Texcoco-Tlacopan entre los años 1350 y 1400. El basamento piramidal fue construido para conmemorar este dominio. Durante su excavación entre los años 1979 y 1980, fueron encontradas importantes ofrendas destacando una al frente de la pirámide consistente en, al menos 11 cuchillos de pedernal, asociados a los restos de un tigrillo, un águila y una serpiente; animales sagrados para los nahuas de la Cuenca de México. Además se hallarón un cráneo con mandíbula, los huesos de las manos y de los pies que conservaban su posición anatómica, correspondientes a un adulto masculino con una cuenta de jade en la boca, además un cuchillo de pedernal y una punta de proyectil.

 

Piedra del Sol
Piedra del Sol

Piedra del Sol
Fotografía: Miguel Pérez Negrete.
Ubicada en la comunidad de Río Chiquito, Atoyac de Álvarez; ésta es una las pocas representaciones rupestres que existen del Sol al amanecer, observándose el astro solar a la izquierda y a la derecha una “cuenta verde” que surge del primer rayo de luz en el horizonte. Este petrograbado aún se conserva gracias a la participación de la sociedad, que organizada en grupos coadyuvantes del INAH, ha permitido la salvaguarda de muchos vestigios arqueológicos, evitando que en el año de 2005 fuera dinamitado por saqueadores.

 

La Organera Xochipala
La Organera Xochipala

La Organera-Xochipala
Fotografía: Héctor Montaño.
La cultura mezcala, a la que pertenece esta zona arqueológica, se desarrolló en la actual región centro, norte, parte de la Sierra Madre del Sur y en el estado de Morelos con un apogeo entre los siglos VI y XI. Se caracteriza por la ubicación de asentamientos en los filos de cerros y lomeríos que fueron acondicionados para construir plazas a desnivel y patios con un sistema de escalinatas y un elaborado sistema de dren de aguas pluviales; otro de sus atributos únicos es la decoración mediante clavos de piedra, como se observa en la parte media del cabezal del juego de pelota, en esta fotografía.

Palacios Porticados
Palacios Porticados

Palacios porticados
Fotografía: Héctor Montaño.
En la arquitectura de la cultura mezcala sobresalen los palacios porticados, como los que se observan en este patio de la Organera- Xochipala. Actualmente sólo quedan los desplantes alineados de las pilastras que formaban un sistema de soporte para las techumbres de las edificaciones. En esta imagen se distinguen claramente los diferentes niveles de patios y plazas que se extienden por casi 2 hectáreas.

La bóveda Falsa de Xochipala
La bóveda Falsa de Xochipala

La bóveda falsa de Xochipala
Fotografía: Héctor Montaño.
El arco o bóveda falsa fue común para la cultura mezcala, era usado para generar espacios funerarios o pasillos para acceder a recintos cerrados. Se tiene evidencia que el arco falso fue desarrollado de forma muy temprana en Guerrero, utilizándose ya desde hace 3000 años en tumbas cavadas en el subsuelo. Esta innovación tecnológica en los sistemas constructivos, aparece por primera vez en Guerrero y antecede por más de 10 siglos a las construcciones del área maya, donde también se presenta.

Pintura Olmeca de Oxtotitlán
Pintura Olmeca de Oxtotitlán

Pintura olmeca de Oxtotitlán
Fotografía: David Grove.
En un abrigo rocoso a 10 metros de altura, los olmecas pintaron la más elaborada representación rupestre de su cultura, definida tanto por el trazo de sus elementos como por la gama cromática que posee. Su simbolismo está asociado al papel de los dirigentes dentro de la sociedad olmeca y los atributos que les eran asignados como parte de su legitimidad. Podemos observar que está sentado sobre un trono que en realidad son las fauces abiertas de un monstruo de la tierra, la cueva de la cual emana representa su simbolismo de dador de vida y fertilidad, uniendo en sí los aspectos terrestres y celestes, por lo cual se halla ataviado como ave de color turquesa y una mano levantada al cielo.

 

Glifo de la Palabra
Glifo de la Palabra

Glifo de la palabra
Fotografía. Héctor Torres Calderón.
La cueva de Oxtotitlán es rica en motivos rupestres de diferente técnica de manufactura y temporalidad, entre ellos podemos hallar improntas de manos, una rueda calendárica, un personaje de pie asociado a un jaguar, un rostro con pétalos, espirales y un dios de la lluvia llamado Tláloc. Este perfil, en color negro con los atributos olmecas de ceja flamígera y la boca con comisuras labiales muy marcadas, posee una nariguera ondulante y al frente una vírgula, que se ha considerado como la primera representación de la palabra hablada que existe en Mesoamérica.

Cuetlajuchitlán
Cuetlajuchitlán

Cuetlajuchitlán
Fotografía: Héctor Torres Calderón.
Esta zona arqueológica fue descubierta en 1991 al construirse la Autopista del Sol. Para evitar su destrucción, se excavó el túnel de Los Querendes que pasa por debajo del sitio. Su ocupación se remonta desde fines del llamado periodo Preclásico a inicios del Clásico, con 1200 años de antigüedad y resalta el hecho de poseer una traza rectangular con calles, jerarquización de los espacios según su importancia, ordenamiento urbano en unidades habitacionales, sistema de canalización de agua pluvial, tinas y el uso de cilindros de piedra para construir columnas que soportaban las techumbres de templos, talleres y casas. Desconocemos el nombre o lengua de los habitantes originales del lugar, su apogeo se ubica durante la decantación olmeca y la gestación de la cultura mezcala. Tiene marcada influencia Teotihuacana y esta fuertemente vinculado con los sitios del Valle de Morelos.

Traza Urbana de Cuetlajunchitlán
Traza Urbana de Cuetlajunchitlán

Traza urbana de Cuetlajuchitlán
Fotografía: Miguel Pérez Negrete.
El trazo de las calles a través del sitio arqueológico, nos ofrece una idea de lo que fue un área densamente poblada donde los muros de basalto llegaban a alcanzar hasta 2 metros de alto, formando pasillos angostos que desembocaban en calles más amplias diseñadas para soportar un mayor flujo de personas. Los pisos enlajados con pizarra y lutita estaban nivelados, pasando bajo ellos los canales de agua potable que era distribuida en el asentamiento. Difícilmente se hallará ese grado de urbanismo en los siguientes 15 siglos, hasta la Conquista Española.

 

Pintura olmeca de Cahuaziziqui
Pintura olmeca de Cahuaziziqui

Pintura olmeca de Cahuaziziqui
Fotografía: Miguel Pérez Negrete.
Esta cueva posee la mayor cantidad de pinturas rupestres con gran presencia de motivos rojos, negros, blancos, amarillos y ocres. Fue pintado hace 3000 años y posee un personaje principal, localizado al centro del panel que representa un gobernante con características olmecas. Lo primero que se observa es su rostro en perfil con color blanco y su tocado; la parte superior del cuerpo en color naranja y manchas negras que simulan traer encima una piel de jaguar; sus manos poseen garras de jaguar y de su palma derecha está escurriendo agua, simbolizando el papel que tenían los gobernantes de esa época para propiciar la lluvia y la fertilidad. Es una de las tres pinturas rupestres olmecas que existen en todo México, junto con Oxtotitlán y Juxtlahuaca, presentadas también en esta exposición.

El Caracol
El Caracol

El Caracol en Piedra Labrada
Fotografía: Miguel Pérez Negrete.
Localizada en la Costa Chica de Guerrero, Piedra Labrada es uno de los sitios arqueológicos más importantes y extensos del estado, con una superficie de 2 kilómetros. Posee 5 juegos de pelota y estructuras de piedra de hasta 12 metros de alto, anchas calzadas y esculturas monolíticas. Hace 800 años fue su apogeo y estaba vinculado con los mixtecos de la costa de Oaxaca, con pueblos de la montaña alta y con Xochicalco en Morelos. No sólo fue un centro de poder que influyó en el área, sino también una sociedad que poseía conocimientos en el desarrollo de calendarios, ajuste de fechas, como lo denotan numerales y glifos que aparecen en la escultura dispersa en el sitio, de hecho por la escultura es que el lugar recibe su nombre. En la fotografía se observa un caracol labrado en piedra.

Sitio Arqueológico de Piedra labrada
Sitio Arqueológico de Piedra labrada

Sitio Arqueológico de Piedra labrada
Fotografía: Juan Pablo Sereno Uribe.
Se han localizado 22 monolitos con representación de dioses, seres míticos, jaguares, personajes ataviados, siendo de gran importancia que gran parte de la escultura aun se halla en su lugar original, lo que recibe el término de “in situ”, conviviendo el pueblo actual de Piedra Labrada con los vestigios arqueológicos sobre los que se asientan. La escultura refleja la existencia de un elaborado cuerpo de nociones religiosas y mitológicas, desarrolladas hacia una iconografía y un trabajo escultórico excepcional. En la fotografía se observa una posible piedra de sacrificio con forma de cabeza de serpiente, situada en la cancha de uno de los juegos de pelota.

Elemento 3
Elemento 3

Elemento 3
Fotografía: Héctor Romeo Torres Calderón.
Este petrograbado denominado “Elemento 3”, es parte de otras 23 piedras con diversos motivos que están en la parte ceremonial del sitio arqueológico de 5 de Mayo La Sabana, en las faldas del Cerro de La Bola, y se observan figuras humanas en una posible procesión o una danza. La zona arqueológica es el remanente de un gran poblado que se extendió por 330 hectáreas y fue uno de los más importantes y extensos del estado de Guerrero entre los siglos VII y XII. Al parecer es uno de los centros poblacionales surgidos después de la caída de la ciudad de Teotihuacan, cuando en el actual estado de Guerrero se crean e incrementan extensos asentamientos para conformar la mayor densidad poblacional que halla existido en la época prehispánica, durante el periodo denominado Epiclásico.

«Puedes ver más fotografías en la Muestra de las Zonas Arqueológicas de Guerrero»

Muestra de las Zonas Arqueológicas de Guerrero