Historia de la Aviación

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Aeropuerto de Acapulco en 1968 (cortesía de Colegio de Pilotos Aviadores de México, archivo de Manuel Ruiz Romero).

Por Decreto del 18 de octubre de 1943 fue establecido el 23 de octubre como el Día Nacional de la Aviación, para rendir homenaje a nuestra navegación aérea, que se incorporó a los servicios y fuerzas de vigilancia en 1915, destacando los nombres de Emilio Carranza, Pablo Sidar, Carlos Rovisora y Francisco Sarabia.

Hecho importante en la primera década del Siglo XX es que el 8 de enero de 1910 el joven deportista y acaudalado mexicano Alberto Braniff se convirtió en el primer hombre en volar un avión propulsado por un motor en toda Latinoamérica y así dar inicio a la aviación mexicana.

El 30 de noviembre de 1911, en vuelo de 12 minutos, el presidente Francisco I. Madero se convierte en el primer jefe de Estado en el mundo que volaba en un avión, invitado por el piloto Geo Dyot.

El teniente de la Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana, Juvenal Delgado Meza, oriundo de Chilapa de Alvarez, a quien se le rindió justo homenaje el 6 de marzo de 1998 en esa ciudad, por las autoridades civiles y militares, formó parte del inolvidable Escuadrón 201.

El primer piloto originario de Chilpancingo fue el general Marcial Flores Casarrubias, que murió el 19 de diciembre de 2000, en Guadalajara, Jalisco. El segundo fue el señor Ramiro Neri Carreto, quien siendo muy joven perdió la vida en un accidente aéreo.

En Acapulco, el primer campo aéreo funcionó donde hoy se ubica el mercado central, junto al canal de Aguas Blancas, ocupando una playa paralela a la playa Hornos hasta 1946. Después lo ubican en Pie de la Cuesta (actualmente funciona allí la Base Aérea 7 de la Fuerza Aérea Mexicana), donde funciona hasta 1954. El señor José Villalvazo Alarcón fungía como gerente de Aeronaves de México.

Anuncios de Aeronaves de México publicados en El Universal, 1934
Anuncios de Aeronaves de México publicados en El Universal, 1934

El 3 de diciembre de 1932 oficialmente se hace el primer vuelo México–Acapulco–México, en el avión Verville X–BAEW, donde viajaban el piloto Cloyd Clevenger; el ingeniero Luis López Malo, de aeropuerto civil; Roberto Montero, de Telégrafos; J. Palazuelos, de Correos, y José Manuel Díaz, quienes son recibidos en Acapulco por gran cantidad de público y autoridades locales. En la transportación aérea también participaron los señores Julio Zínser, Manuel y Ramón González, Rafael Obregón Santacilia “el Chante”, volando en un Fokker Universal y un Ryan. La ruta fracasa al no haber pasaje.

Stinson SR XB–AJI (cortesía de Colegio de Pilotos Aviadores de México, archivo de Manuel Ruiz Romero).
Stinson SR XB–AJI (cortesía de Colegio de Pilotos Aviadores
de México, archivo de Manuel Ruiz Romero).

Don Antonio Díaz Lombardo, más tarde, solicita un nuevo permiso para crear la empresa Aeronaves de México, S. A., que prestaría servicio regular entre México–Acapulco–México. Con la asesoría del piloto Zínser adquiere un avión Stinson SR y después un Travel Air, realizando el vuelo inaugural el 13 de septiembre de 1934 el piloto Zínser en su aparato Stinson matrícula XB–Aji, aterrizando en Hornos. Así se establece el servicio aéreo regular y Zínser asume el cargo de jefe de pilotos de Aeronaves de México.

El señor Zínser, el 31 de mayo de 1935, obtuvo la concesión 33 para la ruta Acapulco–Ometepec–Pinotepa Nacional–Tututepec–Pochutla–Oaxaca.

El señor Enrique Zárate Leyves, con su empresa Servicios Aéreos Oaxaca, cubre servicios en Guerrero y Oaxaca: Acapulco–Tehuacán–Huajuapan de León–Putla–Cacahuatepec–Petatlán–Oaxaca.

El hermano de éste, Alfredo Zárate Leyves, operaba la ruta Acapulco–La Unión–Arteaga–Apatzingán–Uruapan (Michoacán), con escalas en Tecpan de Galeana–Petatlán–Zihuatanejo, concesión adquirida posteriormente por Aeronaves de México.

El capitán piloto aviador Manuel Gómez Méndez, en una grabación magnetofónica que obsequia al señor Samuel Bárcenas Beutelspacher, dice que en 1941 aterriza por primera vez en Chilpancingo, a consecuencia de faltarle potencia a su avión Bellanca, de cinco plazas, que iba en viaje de paseo al puerto de Acapulco. Regresa al Distrito Federal y el señor Isidro Díaz Lombardo le ofrece empleo en Aeroméxico, con la promesa de que contarían con bimotores DC–3 y un futuro promisorio. No acepta y se va a laborar a Oaxaca, donde inicia la aviación comercial.

Capitán Manuel Gómez Méndez.
Capitán Manuel Gómez Méndez.

Gómez Méndez, en 1942, conoce al señor Carlos Panini (v. Panini, Carlos), italiano que llega a México a fines de los 20, propietario y piloto de Servicios Aéreos Panini. Sus aviones Travel Air eran buenos y bien cuidados, volaban la ruta México–Huamuxtitlán–Tlapa–Ometepec–Cuajinicuilapa (donde se abastecían de gasavión) –San Marcos–Chilpancingo–México, y por un tiempo trabaja para él. Se dio gran auge a la aviación civil.
El capitán piloto aviador y mecánico aeronáutico Samuel Bárcenas Beutelspacher, que radica desde hace más de 47 años en Chilpancingo, asegura que el primer avión que aterrizó en esta ciudad fue un Verville (francés) de seis plazas, de la compañía aérea del señor Carlos Panini, piloteado por Rafael Obregón Santacilia (“el Chante”), muy conocido y apreciado en Acapulco, el 3 de diciembre de 1932. Después llegaría al mismo campo de aviación, el 29 de marzo de 1934, el Bellanca, también propiedad del señor Panini. Dicho campo sólo tenía 350 m de longitud. Ha sido ampliado cuatro veces por diversas administraciones gubernamentales y en la del general Raúl Caballero Aburto se le puso una gruesa capa de cemento, por lo que no ha sufrido cuarteaduras, a pesar de los sismos ocurridos.

El 1 de mayo de 1950, Líneas Aéreas, de Miguel Anaya, inicia operaciones en un monoplano Aeronca Sedán con servicio diario a Zitácuaro–Tuzantla–Huetamo (Michoacán)–Luvianos (estado de México) y el puerto de Zihuatanejo.

Maestro mecánico y piloto aviador Samuel Bárcenas Beutelspacher y su esposa, la señora Judith Mayyet.
Maestro mecánico y piloto aviador Samuel Bárcenas Beutelspacher y su esposa, la señora Judith Mayyet.

Gómez Méndez, en 1952, hace vuelos a Ometepec (su tierra, según lo dice en la grabación citada) –Chilpancingo–Toluca, llevando carne de res en canal, en un avión ya de su propiedad, seminuevo y bien cuidado, mismo que a petición del señor Juan Martínez, y luego con la anuencia del recaudador de Rentas de Chilpancingo, hermano del señor Martínez, mediante una iguala, alquila al gobierno de la entidad, siendo titular el licenciado Alejandro Gómez Maganda. El avión sirvió para trasladarse rápidamente a distintos lugares del estado, pues las carreteras en ese entonces estaban en malas condiciones y constantemente se cortaban en tiempo de lluvias.

El señor Martínez lo pone en contacto con el doctor Eusebio Mendoza Avila, que hizo su servicio social en Tlapa y lugares circunvecinos, quien logra interesar al capitán Méndez de establecer una ruta aérea entre Chilpancingo–Tlapa (que ya había volado cuando trabajaba para el señor Panini) y se traslada a radicar a Chilpancingo, rentando una habitación del entonces hotel Treppiedi. Su primer viaje especial es a Zitácuaro, Michoacán, llevando el cadáver de un maderero de edad avanzada que era padre de un colega del doctor Mendoza Ávila. Inicia bien el negocio y pronto adquiere otros aviones.

Paralelamente a los servicios que presta al Gobierno del estado y con el apoyo de éste funda en Chilpancingo la primera empresa aérea estatal legalmente constituida y concesionada, con servicios regulares, horarios y tarifas autorizados, transportando correo aéreo y exprés. Establece cinco rutas, con centro en Chilpancingo, hacia Tlapa–Huamuxtitlán–Ayutla–San Luis Acatlán–Ometepec–Ciudad Altamirano–Zirándaro–Zihuatanejo.

Un aspecto muy significativo de la comunicación aérea con Tlapa y Huamuxtitlán es haber logrado vincular económica y socialmente a la Montaña con el centro del estado, pues antes todo ese movimiento era hacia el estado de Puebla.

Los destrozos de las carreteras de la entidad hicieron que la población prefiriera utilizar el transporte aéreo, para lo cual se amplió la red de aeropistas a Cualac–Tlacoapa–Olinalá–Alcozauca–Tlalixtasquilla–Malinaltepec–Santa Bárbara–La Dicha (mina), los dos últimos municipio de Chilpancingo. Después abrió la ruta Chilpancingo–Tlapa–Puebla, obteniendo rotundo éxito por casi nueve años. La comunicación por radio era permanente.

Gómez Méndez hizo gran amistad con el señor Elías Naime Nemer, quien le compra su empresa, firmándole letras por $500 000.00, y el capitán Bernardo Camarillo Montes pilotea un aparato Beach Craft.

El 23 de abril de 1953 se inauguró el Aeropuerto Internacional de Acapulco, construido por la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas, desarrollado en forma integral conforme a los tiempos modernos de esa época, que se conoce como Aeropuerto de Aviación General.

Por Decreto 10 del 11 de mayo de 1955 el campo de aviación de Chilpancingo se llama Doctor Alfonso G. Alarcón.

El maestro piloto mecánico Samuel Bárcenas Beutelspacher, que laboraba en Acapulco para Aeronaves de México, a invitación del capitán Gómez Méndez aceptó en 1957 trasladarse a Chilpancingo para trabajar con él dándole mantenimiento a sus aviones.

Avión tipo DC–3 bimotor.
Avión tipo DC–3 bimotor.

Después Bárcenas convence al capitán Gómez Méndez de iniciar la ruta México–Apatzingán, que resulta productiva y se amplía a Uruapan–Colima–Manzanillo, con los aparatos Beach Craft y un DC–3 bimotor que adquiere del capitán Niño de Rivera, quien le acepta las letras firmadas por Naime Nemer a cambio del bimotor, que le produjo ganancias con las que luego adquirió otros aviones de similar tipo.
El capitán Gómez Méndez posteriormente se traslada a radicar a Zihuatanejo, donde se hace cargo del aeropuerto de esa ciudad y allí fallece.

En 1958, los socios Enrique Cortínez y Armando Arrieta fundaron en Iguala la empresa Aerolíneas del Sur. Operaban la ruta Iguala–Tlacotepec–Zirándaro–Placeres del Oro–Huetamo–Tlapehuala y algunas partes de Michoacán, utilizando aviones Cessna 170 y 180, y Stinson. Posteriormente vendieron la empresa al señor Javier Guerrero.

Avión Cessna 170.
Avión Cessna 170.

El señor Enrique Cortínez se traslada al D. F. y funda una empresa con aviones DC–3, cubriendo la ruta México–Iguala–Morelia–Zirándaro–Guadalajara.

Después del señor Elías Naime Nemer, el piloto aviador Alfredo Murillo, originario de Izúcar de Matamoros, Puebla, instala Aerovías del Sur, atendiendo la ruta Chilpancingo–Tlapa–Huamuxtitlán–Olinalá–Alcozauca–Tlalixtaquilla–Malinaltepec–Puebla.

El señor Luis Vélez de María, quien construía su gasolinera Chilpancingo, le ofrece al señor Bárcenas ayudarlo con agua, luz y aire a presión para el hangar y el taller del aeropuerto, donde se reparaban principalmente aviones fumigadores procedentes de Michoacán y de otros estados vecinos.

Tiempo después ocurre un incendio en el hangar donde había 13 aviones, de los cuales sólo cinco pudieron reconstruirse. El resto quedó inservible y el señor Bárcenas, en la quiebra. Con el apoyo del gobernador Nogueda Otero se reconstruyó el hangar.

El señor Bárcenas, quien ha vivido en Chilpancingo por más de 50 años, conoce a la perfección el medio. Asegura que por su ubicación el aeropuerto de la capital del estado es peligroso y que sería conveniente localizar algún otro lugar propicio para construir un aeropuerto más seguro. Desde su llegada a Guerrero, con su ingenio y profesionalismo de primerísimo nivel, ha reparado, pieza a pieza, todos los aviones que han sufrido accidentes en la entidad. Sus servicios son requeridos para reparar desde los más pequeños hasta los aparatos comerciales gigantescos que cruzan los cielos de México.

Los aeropuertos que en la actualidad funcionan en Guerrero, según informes del capitán Bárcenas, son, en Acapulco, el Internacional Juan Alvarez, el Internacional de Zihuatanejo, los militares de Pie de la Cuesta y Petatlán, y las aeropistas de Chilpancingo, Ciudad Altamirano, Cuajinicuilapa, Huamuxtitlán, Iguala, Taxco y Tlapa.

El 1 de junio de 1965 el presidente Gustavo Díaz Ordaz inaugura el actual Aeropuerto Internacional de Acapulco Juan Álvarez de Plan de los Amates, construido por la Dirección de Aeropuertos de la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas, pasando posteriormente a ser patrimonio de Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA).

En 1978 se fundó la Escuela de Vuelo Aeropacífico, A. C., primera institución de la especialidad en la historia de la entidad suriana. La Secretaría de Comunicaciones y Transportes y la Dirección General de Aeronáutica Civil le otorgaron el permiso número F–02. Ofrece las carreras de piloto aviador, privado y comercial. Cuenta con instructores especializados con prestigio internacional.

Cabe hacer notar que desde su inicio a la fecha no registra ningún hecho trágico. Utiliza para las prácticas las instalaciones del Aeropuerto Internacional Juan Alvarez de Acapulco y la institución se ubica en Avenida Costera Miguel Alemán número 116, local 19–B, Plaza Condesa. Es dirigida por el capitán Armando R. Fernández González.

El aeropuerto de Zihuatanejo fue construido en 1999 por la misma dependencia. Actualmente estos dos aeropuertos internacionales pertenecen al Grupo Aeroportuario Centro–Norte junto con otros 11 aeropuertos del país, siendo con esto el estado de Guerrero el primero del país que cuenta con dos aeropuertos internacionales.

En el Aeropuerto Internacional de Acapulco se han realizado cuatro Aeroexpos, siendo la primera en 1997; luego en 1999; después, la tercera, en 2001, en la que el gobernador Juárez Cisneros, en compañía del señor Pedro Cerisola y Weber, secretario de Comunicaciones y Transportes, hicieron la clausura entregando la presea Emilio Carranza a las personas que con su trabajo han contribuido a forjar la aviación en México, y la última en febrero de 2003.

Aeropuerto de Acapulco en 1968 (cortesía de Colegio de Pilotos Aviadores de México, archivo de Manuel Ruiz Romero).
Aeropuerto de Acapulco en 1968 (cortesía de Colegio de Pilotos Aviadores
de México, archivo de Manuel Ruiz Romero).

En ellas se ha expuesto todo lo relacionado con la industria aeronáutica como fabricantes de aeronaves, aeronaves de última tecnología, equipos de navegación para aeronaves, de ayuda a la navegación que se instalan en los aeropuertos, de asistencia a aeronaves en tierra, de suministro de energía eléctrica para aviones, de suministro de combustible, de asistencia a minusválidos, etc. La de 2009 estaba prevista para realizarse del 3 al 5 de diciembre, la contingencia ambiental obligó a reprogramar las fechas.

El objetivo de las exhibiciones es que toda la gente relacionada con la industria aeronáutica tenga acceso a la tecnología más avanzada en ese ramo, así como a la promoción de actividades industriales y comerciales relacionadas con la aviación mundial. En la primera Aeroexpo se registraron 1200 visitantes y participaron 104 empresas expositoras, se contó con 85 aeronaves en exhibición y participaron además de México EU, Canadá, Brasil, Suecia, Polonia, Francia, Alemania, Italia y Rusia. En las siguientes Aeroexpo aumentó el número de expositores y participación de aviones, helicópteros y todo lo relativo a la industria aeronáutica mundial.

El avión supersónico anglo francés Concorde aterrizó por primera vez en Acapulco en 1978. Posteriormente lo hizo varias veces y en su último viaje de demostración, con escala en este puerto, rompió el récord de velocidad alrededor del mundo con un tiempo de 32 horas 40 minutos. También ha aterrizado en Acapulco el avión de la compañía Britihs Airways.

El 16 de marzo de 2001 el entonces gobernador Juárez Cisneros inauguró la aeropista de Huamuxtitlán, en la región de La Montaña, obra que impulsó la comunicación con el centro de la entidad y con otras ciudades del país.

El 3 de agosto de 2001, aproximadamente a las 9:55 am, la avioneta Cessna matrícula 5432 del Ejército y Fuerza Aérea Mexicana, despegó de la aeropista de Chilpancingo. Cinco minutos más tarde, al no lograr elevarse se desplomó en la casa número 77 de la calle Gladiolas, Fraccionamiento Santa Rosa de la ciudad. Murió instantáneamente el piloto teniente coronel Miguel Angel Castillo Nieto. El copiloto, un coronel del 41 Batallón de Infantería, resultó herido y también falleció posteriormente. El aparato quedó totalmente irreparable.

El señor Eduardo Bárcenas Beautelspacher, auxiliar de control de vuelos de la aeropista, dijo que momentos después de despegar “el piloto se comunicó por radio para informar que tenía problemas en el vuelo, pero segundos después se perdió la comunicación”.

El Aeropuerto Internacional de Acapulco en las décadas de los 70 y 80 se consideraba el segundo más importante del país, después del de la Ciudad de México, por la cantidad de operaciones, además de que cuenta con todas las facilidades para maniobras seguras y eficientes de las aeronaves. Es considerado de largo alcance, donde cualquier tipo de aeronave, por peso o tamaño, puede aterrizar y despegar sin problemas. El personal está altamente capacitado para el desempeño en cada una de sus labores, cosa que lo hace un aeropuerto seguro y eficiente.

Las compañías mexicanas que operan en él desde su creación han sido Aeroméxico y Mexicana de Aviación, y otras tantas como Aerolíneas Nacionales, Aerocaribe, Aerolíneas Anáhuac, Aerolíneas Vega, Aerolitoral, Aeromar, Aeromaya, Aeronaves Alimentadoras, Aeronaves de Michoacán y Guerrero, Aeronaves de México (hoy Aerovías de México), Aerovías Reforma, Aviacsa, Líneas Aéreas Guerrero y Oaxaca, Latur, Red Aérea Mexicana, Servicio Aéreo Panini, SARO, Transportes Aéreos del Pacífico, Allegro, Aeromorelos, Aerolíneas Internacionales.

Las empresas extranjeras son Aerolíneas Argentinas, Air France, Air Panamá, Alaska Airlines, American West Airlines, American Airlines, Braniff International, Canadian Pacific, Air Canadá, Continental, Delta, Eastern Airlines, Lacsa, Lan Chile, Qantas, Taca, Northwest, United Airlines, Western Airlines y algunas compañías de fletamento como Air Transat, American Transair, Canadá 3000, Miami Air y Champion Air (éstas últimas operan en temporada de alto turismo entre octubre y abril).

El ingeniero Francisco J. Rodríguez Guillén, administrador del Aeropuerto Internacional de Acapulco, ha convocado a los alumnos o egresados de escuelas de Turismo, Comunicación, Relaciones Públicas y otras instituciones afines que tengan edades entre 18 y 25 años a que participen en el Programa Amigos del Centro Norte, con el fin de prepararlos para ofrecer un servicio eficiente y de calidad al usuario nacional y extranjero.

Enorgullece a los guerrerenses saber que el general de ala Misael Orrostieta Díaz, originario de Ciudad Altamirano, funge como director del Colegio del Aire de la SEDENA en Zapopan, Jalisco, (2004).

Nuestro máximo exponente a nivel interplanetario es el astronauta doctor Rodolfo Neri Vela (v. Neri Vela, Rodolfo), a quien las autoridades gubernamentales no le han rendido un homenaje como realmente lo merece.

Aeroméxico, 50 años, septiembre de1984 (Archivo Hugo Gutiérrez)
Aeroméxico, 50 años, septiembre de 1984 (Archivo Hugo Gutiérrez)

 

Avión DC4 (XA–JAV) en el Aeropuerto Pie de la Cuesta (Archivo Manuel Ruiz Romero).
Avión DC4 (XA–JAV) en el Aeropuerto Pie de la Cuesta (Archivo Manuel Ruiz Romero).

Como tú en la cruz

(Oración)

¡Señor! Dale a mi canto la entonación de un rezo,
la paz del infinito, la dulzura de un beso,
que más de palabras, parezca hecho de suaves
balanceos de brisas y murmullos de aves.
Porque voy a pedirte por los que un día
partieron en pos de los espacios azules,
y no vieron que tras de cada nube esperaba
una mano, para tronchar las alas de su pájaro de acero.

Por los héroes del aire… los modernos cruzados
de una causa magnífica, los poetas–soldados
que una tarde cualquiera se elevaron sedientos
de anegarse en el cielo y vencer a los vientos.
¡Cayeron! ¡Oh Cristo! ¡Como tú en el calvario!

Frescas flores de sangre ornando sus sudarios,
candores con las alas deshechas y en los ojos,
el destello hondo y trágico de los ocasos rojos.
¡Señor! ¡Que su martirio no sea martirio en vano!

¡La sangre de tus mártires hacía brotar cristianos!
¡porque cada ala rota, por cada vida trunca
brille una estrella nueva, que no se apague nunca!.
Que encienda las pupilas del pájaro de acero,
y señale en los cielos los bravos derroteros,
una estrella con raros y vivos resplandores,
que le guarde a la patria sus hijos aviadores,
que en su holocausto haya algo del tuyo, mi Jesús.

¿No diste a los aviones la forma de la cruz?
Por eso te suplico que en tu más alto edén,
sus alas desplegadas brillen por siempre,
amén.

NOTA: este poema fue proporcionado al autor de la entrada por la profesora Guadalupe Neri Carreto.

Fuente: www.enciclopediagro.org