Atoyac y su tradicional café artesano

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Atoyac de Álvarez se localiza en la región de la Costa Grande de Guerrero. Atoyac es el primer centro cafetalero del estado de Guerrero, con un total de 39, 194 hectáreas de cultivo, casi todos los locatarios se dedican a esta hermosa labor artesanal que va pasando de generación en generación.

“El mejor café de guerrero está en Atoyac”

La sierra de Atoyac es considerada ciento por ciento zona cafetalera donde su clima, flora y fauna ayuda a cultivar el grano aromático de calidad. El café que aquí se prepara es orgánico y puro, elaborado mediante un proceso artesanal en el que intervienen varias familias.

“En las profundidades de nuestra exótica selva y a la sombra de altivos olmos, las manos fuertes de hombres laboriosos, en franca y armoniosa convivencia con jaguares, pumas, cascabeles, tucanes y faisanes… producen aromas y sabores aprisionados en granos oro para deleite de los más estrictos gustos y refinados paladares: Café de Guerrero para delicia del Sur para México y el Mundo”, escribió Julio César Ocaña en su libro Café de Guerrero Identidad y orgullo. Y cuando se habla de café en Guerrero se habla de Atoyac de Álvarez.

El café natural de Atoyac es de reconocido a nivel nacional por su alto índice de cafeína, su exquisita suavidad, sin duda lo hace codiciable por los torrefactores nacionales y las marcas extranjeras, a tal grado que los naturales de Atoyac gozan de un sobreprecio en el mercado nacional. (en el mercado se conoce como cafés naturales a aquellos que han sido beneficiados por la vía seca, es decir que no utilizan despulpe ni lavado.)

Origen e historia

En la Monografía de Atoyac, Wilfrido Fierro Armenta dice que el café fue traído y sembrado en el año de 1882, por el señor Claudio Blanco, en su finca El Gamito (Hoy El Porvenir), usando semillas que le regaló un amigo de Michoacán. La citada finca, del señor Blanco fue vendida a Gabino G. Pino en 1887, estaba sembrada en su mayor parte de plátano.

Pero ya para establecer con formalidad las plantaciones, el café fue introducido a Atoyac por el señor Gabino Pino González, desde Tapachula, Chiapas en 1891, donde recibió instrucciones sobre el proceso de producción y beneficio, sembró el café en una finca cercana a La Soledad. Gabino G. Pino invitó al técnico guatemalteco Salvador Gálvez, quien vino con él y realizó estudios de la tierra en un campamento al que bautizó con el Caminos de Costa Grande maravillosa región, dulce y fuerte como tuba florecida de pasión. Agustín Ramírez nombre de El Estudio. Cuando las huertas estaban en producción, construyó unas máquinas de madera para despulpar y secar el producto.

Actualmente de la superficie sembrada de café, el 60 por ciento es de la variedad Típica o Criolla, un 30 por ciento Bourbón y el 10 por ciento están sembradas de Caturras, Mundo Novo y Catuaí.

Fuente: https://guerrerolife.com/