Tamales sagrados para pedir lluvia

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Como resultado de los procesos migratorios que se dieron desde la Cuenca de México hacia lo que hoy es la región de la Montaña guerrerense –siglos XIII-XV–, grupos nahuas se asentaron en la región y crearon los enclaves poblacionales actuales y la zona ritual de tzoalli. Llevaron consigo sus creencias, tradiciones y costumbres; en síntesis, su cultura. Y dentro de este bagaje cultural se encuentran varias pautas que representan continuidades desde el pasado prehispánico: los paquetes sagrados y los tamales tzoalli, entre otros. Estos tamales, elaborados con amaranto y maíz tostado, adquieren un carácter sagrado pues forman parte de la parafernalia religiosa y ritual, por lo que resulta importante conocer los eventos en que actualmente se les encuentra, las formas en que se les elabora y su simbolismo.

Los tamales tzoalli cumplieron en el pasado una función ritual y simbólica, ya que la masa de tzoalli permitió la elaboración de ixiptla, figuras o esculturas de las deidades, objeto de culto. Ixiptla era elaborada con amaranto, de ahí que esta planta tuvo un carácter sagrado –además de sus grandes propiedades alimenticias–, pues era el soporte material con el cual se elaboraba la representación de la deidad.

Tamales tzoalli para el ritual de petición de lluvia en Xalpatláhuac, Guerrero. Se ve una pareja antropomorfa y alrededor figuras de animales. Agosto de 2006. Foto: Esmeralda Herrera

Tamales para pedir la lluvia

La elaboración de los tamales tzoalli (elaborados con amaranto y maíz tostado) se da, sobre todo, en las peticiones de lluvia que se realizan en concordancia con una fecha principal: 25 de abril, día de San Marcos, quien es a su vez la principal deidad agrícola en esa región interétnica. Sin embargo, el tzoalli también se elabora al final del ciclo agrícola. En la cima de las montañas sagradas hay adoratorios donde, por lo general, se ubica la cruz del cerro, representación simbólica de la deidad y del agua contenida en su interior. En los altares suele haber también representaciones de San Marcos, y es ahí donde preferentemente se llevan a cabo los ritos petitorios y, en ocasiones, los ritos de aseguramiento de la cosecha; los ritos pueden llevarse a cabo también en los hogares o en los campos de cultivo. En algunos poblados las mujeres preparan con antelación los tamales, los que desde el momento mismo de su elaboración adquieren un carácter sagrado y no es permitida su ingestión sino hasta después de terminado el ritual.

Fuente: Tomado de Samuel L. Villela F., “El huauhtli sagrado. Los tamales tzoalli entre los nahuas de Guerrero”, Arqueología Mexicana, núm. 138, pp. 46-53