Consagración

Views: 27

El caso de Isaías Alanís es particular. Aunque es originario del estado de Morelos ha vivido los últimos 20 años en Guerrero; además de trovador e investigador de la música popular y periodística, ha escrito narrativa y poesía. En esta compilacion hemos seleccionado parte de su extensa obra, en algunos casos con gran intensidad lirica y en otros encontramos una inquietud por la poesía social. En el poema “consagración”, la voz poética se eleva como un canto.

Consagración

LA LLUVIA

Canta

Es un aroma de cedros en el centro

Del fuego

Bajo el flujo de la piedra tatuada

Es un vertedero azul y límpido

Que el oro de los pájaros

Lleva de aquí para allá en alas de las

nubes

Mientras el sueño del jaguar

Purifica la femenina resurrección de lo terrestre

Es un cabritar la eras gota a gota

Hundir la lengua en el barro lunar

Forjar con aguafuego la comunión perpetua

Esa pasión que deshoja el rayo

Al abrir y cerar los poros de la tierra

Con suavidad de garra en el umbral

Canto

Esta lloviendo

Es una lluvia del corazón

La primavera forma del agua de ceniza

Una lluvia mineral anterior al canto y al lenguaje

Lluvia del fonde del confin y del retorno

Lluvia en capas dulces como la miel

Mas triste que las columnas del templo

El agua en catedrales baña

La oscuridad y se acongoja

Es un surtidrs en medio del árbol de la noche

Y retoña en medio del paramo

A línea la oscuridad para saltar

Y cantar y pedir alimento

Solucionar del cactus el sustento

Sin quebrantar al sauce

Proporcionar las llaves del amor sin que florezca

Y el canto se ahogue con su fertilidad

Y el sabino del rio cante desde mis huesos

De más adentro de cartílagos y venas

De más allá del pozo del corazón

Que inventan torrentes de pájaros y nubes

Donde transita el verdor imantado de la música

Esta lloviendo en mi garganta

Y su voz cae gota a gota en el vaso de la muerte

Es un canto quemante y homicida:

Soy el guardián del rio y el padre del sabino

El canto que creo la luna

Y la oración solar de los cuerpos

Soy la piedra de pulir cadáveres

El cáliz donde los ciervos lamen el mundo

Canta el agua que se desplaza sobre el resplandor

Lluvia ciega que la aurora sollama a dentelladas

En el centro de mí, sitiado por arrecifes sin edad

En el vientre lluvioso donde caes

Sobre mis huesos donde cantan las brasas

Y el agua se funde sin saber por que

Con el oro del canto y las

Celebraciones nocturnas

A esta hora, que desciendes del monte

De mis besos

Sin la lluvia

Oztotempa

Ombligo lunar donde las nubes

Dialogan con la piedra

Tu silencio es de voces:

Ascendí del fondo para saber de ti

Vi el ojo de Dios reflejado en el agua

Esa oquedad celeste donde cae la luz

Y las nubes trenzan el alfabeto sagrado

Que dcta la piedra y su sombra azafranada

Que sabe a polvo cuando la aurora desciende

En forma de mujer y grita a solas

En el fondo de mis manos

 Hendidura de gozo si la mujer amada

Repleta de maíz tierno entra al agua

Y baja paloma a gozar de su quietud.

Oztotempa

Nube y balada de copal

Que hace posible la visión

Centro del mundo donde la voz asciende

Que no calle tu palabra, que no pare la danza

¡Ea! que venga el canto bajo las doce puertas

En los nueve cielos donde Dios reposa

En su lecho de rayos, en su cama de granos de agua

En su soledad de gota que perfora el mundo

En Oztotempa

Me asomo a tu vientre

Cueva del relámpago

Respiradero de las brasas

Y mis músculos de árbol

Se desarticulan

Justo en el momento en que la ofrenda

Es un collar de estrellas planetarias

Un golpe de frente contra la noche

Y la lluvia

Es una púa encendida

Un laberinto donde cantas

Y el sabino del rio

Me ata a su castillo de nubes

Para salvarme de abismo

De tu vientre nutricio como de madre

Del agua que cierra su único ojo

Del humo que brota del cielo

Y en el fondo del pozo

Es un hilo de luz bajo el graznido de los cuervos

Si la lluvia es un canto

Si el agua canta

Y en Oztotempa de Dios es sol y luna

El sabino del río que me sostiene del abismo

Es la extensión justa del agua

Que hoy

Gracias a ti, ¡calla, estalla!

Fuente: Manzano, A. M. (2014). “Vuelo de tigre”. Antología de poesía guerrerense., D. F.: Universidad Autónoma de Guerrero / Ediciones Eón (Poesía).